The Journey that Never Ends

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sábado, 7 de febrero de 2009

Confesiones...

Es increíble el poder que tiene el alcohol para afectar a nuestro cerebro y decir o hacer cosas que realemente no queremos.

Anoche, en un intento desesperado por hacer el capullo aún más (como si no fuese suficiente ya) voy yo y le cuento a L todo. En plan: yo hace dos años me colgué por tí... y claro todo muy confuso. Él que no sabe que decir y me cuenta que no lo sabía.... ¿que no lo sabía? ... ¿acaso él quería un cartel con señales luminosas?...

Al final no se cómo ni cuándo pero nos besamos. No fue un beso como tal, sino más bien yo le dije decirle algo de... voy a besarte para saber cómo es... pero tú y yo en plan amigos... La verdad es que no me arrepiento de haberlo hecho. Porque como dije en el anterior post después de dos años realmente quería saberlo.

Sin embargo él no siente nada. Es decir somos muy amigos y me tiene un cariño especial. Me dijo que todo lo que me contó anoche no lo hace con cualquiera... pero que no hay ningún sentimiento que vaya más allá de todo eso...

Y una vez finalizada la parte narrativa de la historia empieza la parte autodestructiva. Se me rompió el corazón anoche. No de una forma tan dura como cuando se él me lo rompió hace dos años... pero de pronto me di cuenta que el hecho de que él me negase que no había nada entre nosotros me llevó a pensar que todos aquellos hermosos recuerdos que compartíamos no habían ocurrido en realidad.

Ana esta surgiendo en mí de una forma bastante fuerte ahora mismo. Es cursioso porque debo estar tomandome como 8000 cal al día con todo el alcohol que bebo y la comida para evitar el bajón de la coca. Quiero chillar y empezar de nuevo para ver que realmente sí lo puedo lograr. Quiero que alguien me explique todo este lío, que me indique el camino a seguir para solucionar las cosas... quiero irme lejos y quiero desaparecer... quiero que ahora mismo su olor no se haya quedado en mi almohada porque de lo contrario volvería a llorar por él. Me encantaría que dejase de mirarme con esos ojos de un azul intenso y que yo fuese inmune a todo lo que dice o hace.

Pero por la mañana el sol nos golpea en la cara.... y te das cuenta de que la noche anterior todo ha sido demasiado intenso y que ahora no hay nada que oculte tu tristeza...

P.D: Él está deambulando por mi casa... he escribido esto bastante rápido así que esta tarde en cuanto vuelva os contesto a todas. Gracias por estar siempre ahí.